Queda claro, para estar preparados para el futuro, los hospitales deben ser más inteligentes, flexibles y rentables. Pero, si el futuro es impredecible, ¿cómo se diseña un hospital capaz de adaptarse a lo que está por venir?
El reto
A medida que aumenta la población y las ciudades se vuelven más densas, la demanda de servicios de salud e instalaciones hospitalarias crece de forma exponencial. Esto es especialmente evidente en muchos países en desarrollo del Sudeste Asiático y África, donde la ratio de camas por paciente sigue siendo muy baja. Al mismo tiempo, en los países desarrollados se observa una clara tendencia hacia la construcción de hospitales más pequeños, con menos camas, una menor superficie y un consumo más reducido de recursos. Esta evolución responde tanto a la implantación de soluciones innovadoras de eHealth como a unas normativas medioambientales cada vez más exigentes.
Esto plantea el reto de construir hospitales más pequeños y rentables que puedan responder a la evolución de la demanda de camas y, al mismo tiempo, incorporar los futuros avances e innovaciones médicas.
El diseño flexible como respuesta
Aquí es donde entra en juego el diseño flexible de los edificios. Esta solución consiste en proyectar hospitales rentables y adaptables, con capacidad suficiente para atender a la población actual, pero preparados para reducir su tamaño en el futuro a medida que se generalicen los sistemas de eHealth y atención conectada fuera del hospital, y la tecnología automatice cada vez más las operaciones de los centros. Cuando los pacientes puedan recibir atención en casa mediante sistemas avanzados de monitorización y solo tengan que acudir al hospital para diagnósticos y tratamientos complejos, los hospitales del futuro podrán ser aún más compactos.
La base de esta flexibilidad reside en la capacidad del edificio para transformarse en respuesta a los cambios, adaptando o reconvirtiendo sus componentes para que desempeñen nuevas funciones sin perder su valor esencial. Para alcanzar este nivel de flexibilidad, hemos identificado cuatro tipologías funcionales diferenciadas, asociadas tanto a funciones sencillas como complejas dentro del edificio.
- Funciones médicas complejas, como las unidades de cuidados intensivos, radiología, los quirófanos y las unidades de cuidados intermedios, que requieren áreas de alta complejidad técnica para prestar servicios asistenciales críticos.
- Funciones administrativas sencillas, como las oficinas.
- Funciones industrializadas sencillas y complejas, como los laboratorios, los servicios de logística y de limpieza, y la preparación de alimentos a gran escala.
- Funciones de alojamiento y estancia, relacionadas con las áreas de hospitalización y las necesidades de alojamiento del personal.
Nuestro enfoque redefine la organización de la logística de los edificios para crear espacios altamente flexibles, capaces de adaptarse a los cambios y a la innovación.
" Esta metodología rompe con el planteamiento convencional de agrupar todas las funciones bajo un mismo techo y propone soluciones basadas en edificios independientes, con servicios descentralizados y tecnologías de edificios inteligentes.
Cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad
En Deerns diseñamos hospitales teniendo en cuenta los objetivos de sostenibilidad para 2050. En los Países Bajos, se exige reducir las emisiones de carbono un 49 % para 2030 respecto a los niveles de 1990 y alcanzar una reducción del 95 % en 2050. Otros países con objetivos ambiciosos son el Reino Unido, que se ha comprometido por ley a alcanzar en 2050 la neutralidad climática, es decir, una reducción neta del 100 % de las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a 1990; y Finlandia, que aspira a reducir las emisiones de carbono un 60 % para 2030 y un 95 % para 2050, también en comparación con los niveles de 1990. Estos requisitos implican que, durante los próximos veinticinco años, será necesario identificar fuentes alternativas de energía limpia, ponerlas en funcionamiento e integrarlas en los sistemas operativos de los edificios.
" Nos enfrentamos al reto de diseñar para un futuro impredecible.
Quizá el mayor desafío en este momento sea proyectar sistemas de edificios que respondan de forma eficiente a las fuentes de energía disponibles actualmente y que, al mismo tiempo, sean lo bastante flexibles como para adaptarse a las tecnologías del futuro.
Los hospitales inteligentes ofrecen la ventaja de poder integrar fácilmente la gestión del consumo energético y de las emisiones en los sistemas operativos del edificio. Esto permite no solo reducir los costes y el impacto ambiental, sino también cumplir los objetivos globales de sostenibilidad y adaptarse a los cambios normativos asociados que están entrando en vigor en la mayoría de los países.
Sistemas inteligentes de gestión de edificios
Las tecnologías inteligentes aplicadas a los edificios hospitalarios contribuyen a mejorar la calidad de la atención que reciben los pacientes y, al mismo tiempo, proporcionan a los equipos de gestión herramientas eficaces para controlar los costes y optimizar los recursos.
Los sistemas de edificios inteligentes se componen de tres elementos principales, que deben abordarse de forma totalmente integrada:
- Infraestructura
- Software y aplicaciones
- Sistemas de gestión
Quirófano con gemelo digital
Un buen ejemplo es el desarrollo del quirófano con gemelo digital, un modelo virtual que reproduce el quirófano físico. El sistema combina dinámica de fluidos computacional, sensores inteligentes y big data para ofrecer, entre otros aspectos, una evaluación realista y en tiempo real de los riesgos relacionados con la calidad del aire del quirófano y las posibles fuentes de emisión de partículas en suspensión. Este sistema, altamente eficiente, aporta numerosas ventajas, como reducir el riesgo de infecciones del espacio quirúrgico y permitir ajustar el tratamiento del aire en función del tipo de intervención que se esté realizando.
Responder al reto de diseñar y construir hospitales preparados para el futuro exige nuevos enfoques y soluciones digitales innovadoras. En Deerns aplicamos nuestro conocimiento y experiencia para desarrollar hospitales flexibles y sistemas avanzados de gestión de edificios que permitan cumplir tanto los objetivos actuales y futuros de costes y atención hospitalaria como la normativa medioambiental.
















































