Deerns ayuda a los hospitales franceses a avanzar en su descarbonización mediante estrategias energéticas pragmáticas y preparadas para el futuro, que protegen tanto a los pacientes como la continuidad de las operaciones.
La electrificación de un hospital no supone simplemente sustituir los sistemas basados en combustibles fósiles por alternativas eléctricas. Requiere un rediseño fundamental de los sistemas energéticos y de las infraestructuras hospitalarias. Aunque esto representa una oportunidad importante, también supone un reto complejo desde el punto de vista técnico, financiero y organizativo, que debe gestionarse cuidadosamente para preservar la resiliencia y la atención al paciente.
Durante mucho tiempo, las estrategias energéticas de muchos hospitales han priorizado la resiliencia: mantener en funcionamiento los servicios clínicos, proteger a los pacientes y garantizar un alto nivel de redundancia. Esta prioridad se mantiene; los hospitales deben seguir siendo resilientes, pero al mismo tiempo, deben reducir su dependencia de los combustibles fósiles. Los hospitales franceses, por ejemplo, se enfrentan a una transformación energética decisiva, en la que la descarbonización, la resiliencia y la atención al paciente deben concebirse de forma integrada.
En un hospital completamente eléctrico, la calefacción, la refrigeración, el agua caliente y los sistemas técnicos dependerían principalmente de la electricidad suministrada por la red, en lugar de sistemas de combustibles fósiles instalados en el propio hospital, como calderas y generadores de gas natural. En Francia, la electrificación mediante la red reduce significativamente la dependencia de los combustibles fósiles, ya que el suministro eléctrico nacional es, en gran medida, bajo en carbono: se basa principalmente en la energía nuclear, complementada por la energía hidroeléctrica, eólica y solar. Esta transición energética puede, por tanto, contribuir a los objetivos climáticos del país para 2050, mejorar la calidad del aire y favorecer hospitales más inteligentes y eficientes.
Una base energética sólida ante una transición compleja
Al ser los hospitales instalaciones con un consumo energético muy elevado, sustituir los sistemas de combustibles fósiles instalados en el propio centro por alternativas eléctricas podría aumentar considerablemente la demanda de electricidad. A gran escala, en cientos de hospitales, esto ejercería una presión adicional sobre la capacidad de la red, las redes de distribución eléctrica, los requisitos de redundancia y la fiabilidad general del sistema.
" Por tanto, una electrificación eficiente requerirá un enfoque más selectivo y basado en el riesgo para las cargas críticas, garantizando que los sistemas tengan la capacidad adecuada sin comprometer la resiliencia ni la atención al paciente.
La regulación transforma los objetivos en obligaciones
Durante muchos años, la sostenibilidad no fue la principal prioridad de inversión para los hospitales franceses. Como es comprensible, sus responsables centraron la atención en los servicios médicos, el personal, el equipamiento clínico y la atención al paciente, mientras que la infraestructura energética se consideraba una función de apoyo, y no un factor estratégico de rendimiento.
Esta situación está cambiando. La normativa europea y francesa está llevando a los hospitales de las mejoras voluntarias a la adopción de medidas obligatorias en materia de eficiencia energética y reducción del uso de combustibles fósiles. En Francia, donde muchos proyectos consisten en ampliaciones o modernizaciones de hospitales existentes, el cumplimiento normativo deberá abordarse de forma gradual, planificada e integrada en estrategias más amplias de gestión de activos.
La contradicción de la inversión
" El principal reto es tanto financiero como técnico.
Las decisiones sobre infraestructuras hospitalarias suelen estar impulsadas por las necesidades médicas, y no únicamente por la eficiencia energética. Un nuevo departamento de diagnóstico por imagen, un quirófano o un centro ambulatorio pueden contribuir directamente a la actividad clínica y a los ingresos. En cambio, un nuevo sistema de calefacción o refrigeración puede generar ahorros a largo plazo, pero rara vez ofrece el mismo retorno inmediato.
Esto genera varias contradicciones:
- Aumentar la superficie hospitalaria puede reducir el consumo energético por metro cuadrado y, al mismo tiempo, incrementar la demanda total de energía.
- Mejorar el confort de los pacientes, ofrecer habitaciones individuales y optimizar las condiciones térmicas puede aumentar las necesidades de ventilación, calefacción y refrigeración.
- La centralización de los servicios puede mejorar la eficiencia operativa, pero tam-bién generar picos locales de demanda energética más elevados.
Estas contradicciones no restan argumentos a favor de la electrificación, sino que ponen de manifiesto la importancia de una planificación adecuada. El ahorro energético, por sí solo, no siempre justificará la inversión. El argumento más sólido es el valor global que aporta.
Cinco beneficios clave:
- Cumplimiento normativo
- Mayor control operativo y resiliencia
- Menor exposición al carbono
- Reducción del riesgo energético a largo plazo
- Mayor coherencia con la misión de salud pública de los hospitales
De la electrificación a los hospitales inteligentes
La electrificación transforma la forma en que funcionan los hospitales y ofrece la posibilidad de conocer mejor los flujos energéticos, gestionar la demanda, optimizar los picos de consumo, controlar las cargas y aplicar una automatización inteligente.
Para muchos hospitales franceses que todavía funcionan con sistemas principalmente manuales, esto requiere algo más que un buen diseño de ingeniería. También exige nuevas competencias, mejores datos, una gestión activa de las instalaciones, formación, gobernanza y un modelo operativo claramente definido.
Los primeros pasos deberían incluir:
- Un análisis detallado de la situación actual de la producción, distribución y consu-mo de energía, así como del estado de los activos.
- Una estrategia de resiliencia que diferencie entre cargas eléctricas críticas, esencia-les y no críticas.
- La identificación de sistemas de edificios inteligentes que permitan la monitoriza-ción, la automatización, la optimización y una mayor flexibilidad en el futuro.
Aquí es donde la experiencia internacional resulta clave. Deerns toma como referencia proyectos como el Hospital Bravis y el Hospital Slingeland, en los Países Bajos, para mostrar cómo puede ser un centro sanitario preparado para el futuro. Estos hospitales demuestran que es posible desarrollar infraestructuras hospitalarias sin gas, altamente eficientes e inteligentes cuando la sostenibilidad, la planificación clínica y la ingeniería se abordan de forma conjunta desde el inicio de un proyecto de nueva construcción o renovación.
Una transición gradual hacia la electrificación
La transición hacia hospitales completamente eléctricos tiene más probabilidades de éxito cuando se lleva a cabo por fases cuidadosamente planificadas. Deerns defiende un enfoque pragmático que tenga en cuenta tanto la realidad política como la institucional. Los plazos de retorno de la inversión pueden variar considerablemente: desde unos cinco años para determinadas medidas hasta periodos mucho más largos en el caso de la refrigeración, el agua caliente y las grandes mejoras de infraestructura. Por tanto, la electrificación debe entenderse como una inversión estratégica en resiliencia, cumplimiento normativo y reputación de la organización.
El punto de partida es una hoja de ruta clara que conecte las necesidades inmediatas de cumplimiento normativo con el valor de los activos y el rendimiento operativo a largo plazo.
Un enfoque práctico debería centrarse en tres principios:
- Priorizar la electrificación cuando los sistemas lleguen al final de su vida útil o cuando se planifiquen ampliaciones importantes.
- Evaluar desde las primeras fases del diseño la capacidad de la red, los requisitos de redundancia y las opciones de almacenamiento de energía.
- Combinar la electrificación con medidas de eficiencia energética, sistemas de con-trol inteligentes y formación operativa.
Diseñar el futuro energético de los hospitales
La electrificación de los hospitales en Francia parte del reconocimiento de que los sistemas energéticos son fundamentales para su funcionamiento. La oportunidad es considerable. Deerns ayuda a sus clientes a avanzar en esta transición mediante soluciones prácticas y resilientes que protegen la seguridad de los pacientes y preparan las infraestructuras sanitarias para el futuro.







































